(Foto Arriba: mi hijo fue envenenado por el mercurio de sus vacunas. Ingredientes de la vacuna: mercurio, aluminio, formaldehido, anticongelantes, ADN animal, células de feto humano, etc etc , ¿no es hora ya de pedir vacunas más seguras?
El número de vacunas recomendadas para la infancia, a pesar de que muchas se han erradicado de la sociedad, sólo va en aumento. Actualmente el sistema de salud está recomendando vacunaciones para todos los niños contra todo.
Durante la primera mitad de siglo XX tenía algo de sentido que se ampliara la campaña de vacunación contra la difteria o la tuberculosis, enfermedades que estaban matando a miles de niños cada año. Pero hoy en día, la “moda” médica es recomendar inmunización para enfermedades que son relativamente inofensivas o algo serias pero muy raras, sin considerar los propios peligros de las vacunas inoculadas en sistemas inmunitarios de los niños que aun están por formarse.
Un ejemplo: Un artículo del Telegraph alerta sobre los peligros de la vacuna de la varicela
Las reacciones inmediatas a las vacunas pueden ser terribles en la infancia, pero sus efectos a medio y largo plazo no son mejores porque minan de forma definitiva el sistema inmunitario humano.
Conexión con el autismo; un número creciente de médicos creen que los programas crecientes de vacunación infantil son una de las causas más importantes que explican la epidemia actual de autismo, en niños que nacieron perfectamente sanos.
(Arriba: no voy a intentar profundizar más en la evidencia de que las vacunas causan autismo. Ya hay pruebas abundantes de ello…este debate no es científico, sino político)
¿Qué contienen las vacunas?
A menudo contienen preservativos, aditivos, residuos manufacturados añadidos a patógenos específicos, timerosal, antibióticos, formaldehido, albúmina de serum humano, proteína de huevo, gelatina, mercurio y aluminio. Un extraordinario “cocktail” dedicado con todo el cariño de las empresas farmacéuticas a la infancia.
Pero probablemente lo más extraordinario de todo es que la eficacia de las vacunas nunca ha sido probada en un estudio científico incontestable. Me refiero a que, lo creas o no, nunca se ha testado un grupo de, pongamos, 50 personas inyectándoles una vacuna determinada dejando a otras 50 personas, como grupo de control para certificar la evolución de la salud en unos y en otros. Ese es el clásico estudio científico que se exige para cualquier producto que diga que tiene una “eficacia probada”.
(Arriba: la amenaza más grande en enfermedades infantiles reside en los esfuerzos peligrosos y sin efecto que se toman para prevenirlas a través de la inmunización en masa…no hay ninguna evidencia científica convincente de que las inoculaciones en masa hayan demostrado eliminar ninguna enfermadad infantil”)
Los defensores a ultranza de las vacunas suelen mostrar sus tablas de datos mostrando estadísticas de antes y después de los períodos de vacunación de tal o cual enfermedad.
Sin embargo esas estadísticas, como suele ocurrir, son engañosas. Las enfermedades que más mortalidad infantil causaban a principios del siglos XX comenzaron a desaparecer ANTES de que fueran introducidas las campañas de vacunación por razones tan evidentes y claras como que mejoró sustancialmente la alimentación, disminuyó la desnutrición, se mejoró sustancialmente la higiene y se instalaron en los grandes núcleos y poblaciones sistemas de canalización que disminuyeron notablemente las enfermedades infecciosas.
¿Acaso las enfermedades infecciosas han disminuido en Africa por haber introducido campañas de vacunación? Evidentemente no, mientras la gente siga muriendo de hambre y no tenga acceso al agua potable.
(Arriba: “Mi visión personal es que las vacunas son inseguras e ineficaces”)
Vaccination – The Hidden Truth” (199
es un tremendo vídeo documental que nos muestra los horrores de la vacunación, y lo hace de manera extremadamente informativa. En él, quince personas, incluyendo a la Dra. Viera Scheibner (investigadora PhD), cinco doctores médicos, y otros investigadores, revelan lo que realmente ha pasado y está pasando en relación con las enfermedades y las vacunas.
El resultado es un informe condenatorio de la falta de efectividad de las vacunas y de sus efectos dañinos. Declara que los padres no están siendo bien informados sobre la verdad del asunto por los medios, ni por el “Health Department” (”Departamento de Salud”) ni por el “establishment” médico.El Dr. Mark Donohoe, confiesa que:“Es un problema para mi el ser parte de una profesión que está sistemáticamente mintiendo a la gente”
El documental nos presenta de manera documentada las respuestas a algunas preguntas:
- ¿Realmente son las vacunas las que nos salvan?
- ¿Por qué son contraproducentes?
- ¿Cómo las estadísticas engañan?
- ¿Qué contienen las vacunas?
- ¿Qué efectos tienen en nuestros órganos, sistemas inmunológicos, e incluso en nuestros genes?
- ¿Son las enfermedades infantiles realmente peligrosas para la salud de los niños? ¿o son necesarias para la construcción de su sistema inmunológico?
- ¿Por qué continúan y se amplían las campañas de vacunación?
- ¿Cuales son nuestros derechos?
- ¿Puede ser evaluado y contrarrestado el daño de las vacunas?
- ¿Cual es la verdadera clave para la inmunidad?
- ¿Qué intereses hay detrás de las vacunas?
(Arriba: intentos deliberados se han venido realizando para permitir que los niños (aborígenes) bajo mi ciudado murieran. Las autoridades reales no quieren que estos niños vivan. La intención real por parte de las autoridades es el genocidio.”)
Si te encuentras en la frustrante situación de querer informar a tus familiares y amigos sobre la vacunación, si no quieres vacunar a tus hijos, pero tu pareja o su familia no comprenden tu punto de vista, entonces este vídeo es ideal para tal propósito. Es claro y lógico y abre los ojos a cualquier persona aunque no tenga una formación específica.
http://www.findinternettv.com/Video,item,1467813429.aspx
También puedes encontrar el vídeo en Youtube http://www.youtube.com/results?search_query=vaccination+hidden+truth&search=Search y es posible que se haya traducido al castellano.
Pocas veces podremos escuchar denuncias de este tipo en los medios de comunicación de masas donde nos llegue la voz de las familias que han sufrido los efectos de las vacunas en sus propias carnes. Pero a veces, este pequeño “milagro” de la vida cotidiana se produce, aunque el periodista escribiera desde el principio al final del artículo el nombre de la sustancia clave TIMEROSAL como TIOMERSAL.
Copio aquí integramente un artículo extraído del suplemento de El Mundo,
Domingo 29 de febrero de 2004,
número 437
Culpable, vacunas con mercurio
…ES LO QUE DICEN Isabel, y Mercedes, y Ana. Y decenas de madres cuyos hijos pequeños son autistas pese a que inicialmente eran, según ellas, normales. Varios estudios relacionan la presencia de mercurio en algunas vacunas con estas anomalías. Y pediatras de prestigio se lo toman en serio
PACO REGO / SANTI COGOLLUDO PADRES Y AFECTADOS. Las familias de la Asociación para Vencer el Autismo (AVA), de Barcelona, piden que se estudien a fondo los efectos de las vacunas con mercurio. Muchos de sus hijos están afectados por el tóxico. Santi Cogolludo
El álbum que enseña Mercedes parece sacado de un cuento para niños.En cada hoja de cartulina, que ella ha ido adornando con dibujos de flores y casas encantadas, asoma la cara de un bebé de ojos grandes y azules. «Era hermoso, ¿verdad? Llamaba la atención por la calle», murmura la madre. «Y esta otra… Es una de mis preferidas.
Tenía poco más de un año y ya sabía decir los números del uno al 10», insiste orgullosa Mercedes al ver de nuevo las estampas de su pequeño Luis correteando por el jardín de la casa paterna. Aquel niño precoz y juguetón, que por su desparpajo se había ganado la simpatía del vecindario de Carabanchel (Madrid), se fue apagando inexplicablemente.
De aquella vida intensa sólo quedan las fotografías, recuerdos de papel que ella y su marido Antonio guardan de los días felices tras la llegada del hijo primogénito y deseado. Porque Luis, fruto de tres intentos de inseminación artificial, nació sano como el que más. Hoy, cuando cumple ya cinco años, vive atrapado en un laberinto que se llama autismo.
A veces le cuesta reconocer a su hermano, dos años menor que él, y olvida a ratos muchas de las palabras aprendidas hace tiempo.
Desmemoria en él y dolor en unos padres convencidos de que han sido las vacunas (hepatitis B, difteria, tétanos, tosferina…, todas ellas con mercurio en sus componentes) las que cambiaron el destino de su hijo. La sospecha ha incubado también entre muchos especialistas. El doctor José Francisco Navarro, experto en medicina ortomolecular, es de los que piensa, en contra de las opiniones de otros colegas, que la administración de tiomersal (nombre farmacéutico con el que se conoce el mercurio incluido como conservante en vacunas infantiles) puede causar alteraciones neurológicas severas a edades tempranas.
«El problema es real», asegura por experiencia el galeno alicantino.A él acuden desde recién nacidos hasta adolescentes con secuelas autistas. «La mayoría de ellos tienen unos niveles de mercurio en el organismo muy por encima de los límites tolerables». Lo dice por las pruebas de cabello que envía periódicamente a laboratorios de EEUU (los hospitales españoles no disponen de la tecnología necesaria, excepto el Ejército) para ser analizadas. «Hay niños», concluye, «que superan hasta en 12 veces las tasas establecidas internacionalmente para este tóxico». Y de ahí a los primeros síntomas autistas el trecho es brevísimo.
La acumulación del metal pesado en el cuerpo (hasta 22 dosis de vacunas llegan a recibir niños que no han cumplido los 16 años) puede llegar a afectar gravemente al sistema nervioso central (problemas locomotores, pérdida de la capacidad de concentración, de las medidas de espacio y tiempo…).
Luis tenía 19 meses y 15 vacunas cuando Mercedes empezó a notar que algo no marchaba bien. «Cuando le daban los ataques, el niño se mordía hasta los travesaños de madera de su cuna. Todavía hoy tenemos que estar muy pendientes de él. Es siempre imprevisible.De pronto se vuelve extremadamente evasivo, no responde cuando le llamamos por su nombre, se arrastra por el piso, tiene lagunas mentales… Es como si mi hijo viviera permanentemente en un mundo aparte», cuenta Mercedes. Luego aprendería, por boca de algunos médicos y padres de niños con igual problema, que los síntomas autistas de su hijo no son fruto de un virus maligno, como ella pensaba por ignorancia, sino debidos probablemente a las concentraciones de mercurio utilizado en las vacunas que le administraron a Luis. No es el único.
En la Asociación para Vencer el Autismo (AVA), de 200 menores autistas, según su vicepresidenta Ana Medina -madre de un adolescente en tratamiento- más de un centenar están afectados por mercurio. Y ello, dice, porque «no podemos atender todas las peticiones de ayuda social y médica que nos llegan de toda Cataluña y otras comunidades». En España, de acuerdo con datos del Servicio de Psiquiatría de la Policlínica de Guipúzcoa, se ha pasado de cuatro a cinco casos de autismo por 10.000 niños en edad escolar a cifras mucho por encima del uno por 700.
Una de las razones por las cuales puede haberse incrementado la población de niños con trastornos neuronales similares a los del autismo es, a juicio de muchos especialistas, el aumento espectacular en el número de dosis administradas. De hecho, se ha pasado de ninguna o unas pocas que se ponían nuestros abuelos a unas ocho para los padres actuales y, de éstas, a unas 20 o más que hoy reciben sus hijos. Si sumamos todas las que contienen mercurio (al menos siete de diferentes laboratorios) los niños vacunados en la actualidad, prácticamente todos, reciben unas cantidades de tiomersal (también llamado timerosal) muy superiores a las de sus padres y abuelos. Aún quedan vacunas tan importantes como la hepatitis B y el tétanos, incluidas, entre otras, en todos los calendarios de vacunación, que no están exentas del producto tóxico. Aunque en las farmacias también las hay sin este peligroso metal.
Fuente: El Mundo http://www.elmundo.es/cronica/2004/437/1078148137.html
Más información sobre vacunas en inglés http://www.prisonplanet.com/archives/vaccines/index.htm
Esta entrada fue publicada el Enero 16, 2008 en 5:23 pm y está archivado en Salud Humana. Puedes
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