ASIGNATURAS PENDIENTES
LA “REPÚBLICA DE PANTALLA” INSTAURADA POR EL GOBIERNO
POR RAFAEL OLIVERA ÁVILA
Jorge Kawachi
LA DENOTACIÓN.- CAMPAÑA POLÍTICA EN TELEVISIÓN
El año pasado, el IFE aprobó el Reglamento de radio y TV en materia electoral, donde en resumidas cuentas se les prohibiría a los partidos comprar sus propios espacios en los medios de comunicación, ahora todos estos espacios serían controlados por el IFE, por ley y gratis, tendrían que transmitir en número y tiempo que el IFE determinara, y dicho y hecho así ha sido desde marzo hasta julio.
Los medios transmitirán los 23.4 millones de spots político-electorales que obligadamente deben transmitir las mil 569 emisoras concesionadas hasta el 1 de julio próximo, y que jamás se tenía un precedente de este tipo a nivel mundial que no tiene costo para los partidos políticos por tratarse de prerrogativas, pero que sí le cuestan a la sociedad por que con esos spots pueden “liberar impuestos”.
Entre que el IFE le avienta la bolita a los medios, en que los medios a manera de protesta meten todos esos anuncios en medio de la programación, entre que los políticos se lavan las manos y que se desentienden de las leyes que ellos mismos aprueban, no se puede ver la tele o escuchar la radio sin que metan esos anuncios una y otra vez como parte de la programación habitual.
A escasas semanas de la contienda electoral, la publicidad en televisión de los partidos políticos ha cobrado tanto polémica como repudio en la forma como se exponen. Cada partido político destina una cantidad de dinero bastante grande a su propaganda. Sin embargo, aunque los espacios en televisión son sin costo alguno para los partidos, la producción de éstos si tiene un precio bastante alto, todo dependiendo del presupuesto y el discurso que se pretenda divulgar. Cada uno de los spots publicitarios tratan de recrear en sí la ideología del partido, exponiendo y exhortando a la gente para que simpaticen con ellos, sin embargo en este tiempo de campaña ya no se sabe quién es quién en los partidos y en la televisión, es decir, ya no se sabe si el mismo actor es sólo eso o también un artífice de lo político según el partido.
Revisando los spots de los partidos en televisión el que más llama la atención de muchos jóvenes es del Partido Verde con la participación del actor de Televisa Raúl Araiza y Maité Perrioni cantante y actriz de la misma empresa. A lo largo del spot ambos actores simpatizan con la ideología del partido queriendo sumar votos, exponiendo el por qué conviene que la ciudadanía vote por él. De igual forma está el spot del PRD con la niña Marianita en pláticas de adultos con Jesús Ortega que ha tenido el mayor rating según presenta el diario Excélsior en las tablas de popularidad. A estos spots también podemos sumar el de Nueva Alianza (“Nueva Tranza”) con Jorge Kawachi boxeador y participante de Big Brother de Televisa.
Haciendo un análisis sobre el discurso semántico y semiótico de estos spots encontramos el arma perfecta para llegar a la gente, al pueblo, a todos los televidentes que no dejan por nada del mundo perderse un programa, por lo menos, de la programación de las televisoras del país donde constante y machaconamente estos spots son presentados una y otra vez. Todos tienen un mismo enfoque, un objetivo del cual quieren y deben apoyarse para ganar adeptos para sus partidos. El problema no radica en cómo están hechos los spots sino cómo se presentan, a costa de quiénes para sumar votos.
LA CONNOTACIÓN.- LA PROSTITUCIÓN DE ACTORES Y NIÑOS POLÍTICOS
Si bien los actores ahora ya son parte de esta contienda electoral en campaña publicitaria, ahí no termina la cosa. Continuando con el Partido Verde y su actor estelar que a su vez está en una telenovela de Televisa titulada Un gancho al corazón, Raul Araiza, en los últimos meses como personaje de una vecindad y con un tono cómico en su actuación se presenta con un discurso semántico muy sutil que no necesita como parlamento de la telenovela emplear su propaganda para su partido, sin embargo en los últimos capítulos y escenas de la telenovela el actor ha salido con camisetas verdes que llevan como leyenda: YO SOY VERDE, EL VERDE ES VIDA, etcétera. De alguna manera u otra la imagen del spot con la imagen del actor y bajo estas circunstancias semánticas del discurso la gente lo observa y su cerebro lo trabaja como un colectivo inconsciente que le hace simpatizar con el Partido Verde Ecologista. Cabe mencionar que la telenovela antes mencionada es de género cómico ramplón, donde, como sabemos es del gusto de la mayoría de la ciudadanía que ve televisión. Asimismo, Maité Perrioni muy conocida por los jóvenes por su participación en RBD tanto en la telenovela como en la banda musical, es el ícono del partido junto con Araiza. La estrategia es muy clara, dos jóvenes artistas que el pueblo identifica y sigue, ambos con papeles estelares pero también como buenos del cuento. No sería lo mismo poner en un spot político a María Rubio con su personaje de Catalina Creel como villana de Cuna de lobos de los ochenta. Es más fácil captar la atención y lograr que el pueblo se identifique con el pobre de la novela, el que ha sufrido igual que él mismo, un personaje que ha tenido que sobrellevar las cargas de la vida que existen en México. No por nada está en los primeros lugares de rating.
El spot de la niña Marianita con Jesús Ortega y su conversación como adultos, con un lenguaje que no es común en el niño, ni en el adulto. Aunque no es una actriz de televisión ni mucho menos, la niña alcanza la simpatía de mucha gente, al verla tan interesada en las cuestiones políticas que el partido promueve. Tanto la actuación de Marianita como la de Jesús Ortega son tan encajonadas en clichés que se nota sobreactuado todo. Aunque a la gente mayor le parezca curiosito el spot, los niños que están frente al televisor también les parecerá algo atractivo tener a alguien de su edad en la política, que muy probable el partido apueste su campaña a los niños para que convenzan a sus padres para que voten por Marianita, voten por PRD.
Ni que hablar de Kawachi que se preocupa por seguir el guión con la vista para leer lo que debe decir mientras sonríe, mientras toma del hombro al niño que no deben despertar porque está soñando.
Cada uno de estos spots han sido una y otra vez criticados entre los jóvenes que ven la estrategia nefasta de asegurar el voto, tal parece que ahora los mismos políticos prostituyen a los actores y niños con sus discursos de campaña.
El joven con un estudio mayor a educación básica ya no es presa fácil de este recurso semiótico para asegurar el voto. Hoy en día el descontento entre el joven es aún mayor, a tal grado que han creado salas de discusión en Internet para criticar estas estrategias en los sitios de comunidad cibernética como Myspace, Facebook, Twitter, etcétera.
Lo que ves en televisión es lo que eres, lo que te vende la televisión es lo que te hace y México termina teniendo una identidad falsa que el mismo gobierno le impone sin censura y sin mesura alguna, pero bajo el yugo de un poder fáctico provisto de una inconmensurable supremacía. Es cuanto (yo.analizo@gmail.com).
ASIGNATURAS PENDIENTES
EL “FACTOR DIOS” USADO POR CALDERÓN MANIQUEA Y PERVERSAMENTE
POR RAFAEL OLIVERA ÁVILA
LA DENOTACIÓN.-NO CREER EN DIOS PROVOCA DROGADICCIÓN.
A riesgo de ser quemado con leña verde, trato este asunto que considero es sumamente delicado. La expresión aquella aprendida en los años mozos que reza: “La religión es el opio de los pueblos”, contrasta fatalmente con la homilía de Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa. Admito que tenía en mente dedicarle esta colaboración al escabroso tema del “voto nulo”, al que le agregaría: la nulidad del voto nulo. Empero, revisando la información más reciente, y la pertinencia de analizar tal o cuál tópico, me ganó éste, ya que nos mueve el esquema, sobretodo por el contexto en el cual se dio.
Con lo publicado en la prensa escrita se nos eriza la piel, no necesariamente por temor, sino por el grado de estulticia alcanzado por este funcionario, quien a decir de algunos, ya desvaría. Si pensábamos que con Vicente Fox ya habíamos visto lo increíble, esto lo ha superado. Específicamente el trastocar la Constitución en cuanto a la laicidad del Estado, al que supuestamente representan como gobierno. En primer instancia, para montarse en la noticia de corte mundial referente al deceso del fenómeno Michael Jackson, esto fue lo que conocimos en el marco de la celebración del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas en la residencia oficial de Los Pinos, en donde hizo notar la paradoja de que ese día se confirmara, por ejemplo, que uno de los mayores ídolos de varias generaciones y el mayor vendedor de discos de música pop, se confirme que su muerte se debe a un uso indebido de drogas, en lo que sería también la plenitud de la edad.
Refirió la muerte de Jackson –el jueves pasado en Los Ángeles–, como muestra de que las drogas son homicidas y suicidas, porque destruyen la vida de miles de jóvenes en México y en el mundo. A pesar de que en ese momento se había difundido que los resultados de la autopsia del rey del pop no estaban listos y se conocerían después. Sin embargo, Calderón insistió en que esta muerte dramática, trágica, de alguien que teniéndolo todo: fama y dinero, fue a final de cuentas incapaz de sobrevivir a la muerte, que está encerrada precisamente en las adicciones.
Aludiendo a los jóvenes, el inquilino de Los Pinos consideró en su alocución que, por las condiciones sociales, familiares y la falta de oportunidades, tienen pocos asideros trascendentes en esta época. Así, se refirió a que estos jóvenes “tienen poco que creer; que no creen en la familia, que no tuvieron; que no creen en la economía o en la escuela; que no creen en Dios, porque no lo conocen”. En palabras llanas está afirmando que él sí conoce a Dios, por ende, su actuar obedece a los designios que éste le marca, le ordena. Luego entonces, el Estado democrático se ha convertido por obra y gracia del “espíritu santo”, en un Estado eminentemente teocrático.
Las lógicas reacciones no se hicieron esperar. Desde recordarle que el alcohol también es una adicción, hasta argumentar que su antecesor en Los Pinos, depende de la utilización del Prozac, para permanecer más o menos estable emocional y psíquicamente. Y sus creencias religiosas, el catolicismo en ambos, han sido y es, más que ostensible. Para darle curso a la obvia connotación que se desprende, suscribo un fragmento del Editorial de La Jornada en su edición sabatina textual, así:
“Como lo demuestran multitud de estudios, el uso indebido y excesivo de drogas trasciende el ámbito juvenil. El consumo de cocaína, por ejemplo, está extendido incluso entre ejecutivos y profesionistas de clases medias y acomodadas, muchos de ellos de edad madura. La adicción a somníferos, ansiolíticos y antidepresivos sin prescripción médica se concentra entre adultos. Hay consumidores de mariguana de todas las edades. Señalar que el problema de las adicciones es un asunto de jóvenes es una invitación a criminalizar a los muchachos y muchachas. Afirmar que la cuestión de la drogadicción proviene de la no creencia en Dios es una irresponsabilidad y una falta de respeto hacia ateos y agnósticos; es una invitación a darle a la guerra contra las drogas una connotación religiosa. No hay relación alguna entre fe y uso de estupefacientes. Quienes consumen éstos son, indistintamente, creyentes y no creyentes. Dios nada tiene que ver en este asunto”.
LA CONNOTACIÓN.-LA PRETENSIÓN ES OSCURANTISTA Y PATÉTICA
Recurro impelido por ese discurso falsario, por esa actitud perversa, en vísperas de elecciones, por esa vena fascista (emulando a Francisco Franco, por nombrar a uno de sus tantos héroes), de contrastar una tesis muy lúcida, acerca de la existencia de Dios, o mejor dicho de la inexistencia, que en palabras del escritor José Saramago, la denomina como “el Factor Dios”.
“…Dice Nietzsche que todo estaría permitido si Dios no existiese, y yo respondo que precisamente por causa y en nombre de Dios es por lo que se ha permitido y justificado todo, principalmente lo peor, principalmente lo más horrendo y cruel. Durante siglos, la Inquisición fue, también, como hoy los talibán, una organización terrorista dedicada a interpretar perversamente Links sagrados que deberían merecer el respeto de quien en ellos decía creer, un monstruoso connubio pactado entre la Religión y el Estado contra la libertad de conciencia y contra el más humano de los derechos: el derecho a decir no, el derecho a la herejía, el derecho a escoger otra cosa, que sólo eso es lo que la palabra herejía significa. Y, con todo, Dios es inocente. Inocente como algo que no existe, que no ha existido ni existirá nunca, inocente de haber creado un universo entero para colocar en él seres capaces de cometer los mayores crímenes para luego justificarlos diciendo que son celebraciones de su poder y de su gloria… Los dioses, pienso yo, sólo existen en el cerebro humano, prosperan o se deterioran dentro del mismo universo que los ha inventado, pero el `factor Dios´, ése, está presente en la vida como si efectivamente fuese dueño y señor de ella.
Además, que se dirá que un dios se dedicó a sembrar vientos y que otro dios responde ahora con tempestades. Es posible, y quizá sea cierto. Pero no han sido ellos, pobres dioses sin culpa, ha sido el `factor Dios´, ese que es terriblemente igual en todos los seres humanos donde quiera que estén y sea cual sea la religión que profesen, ese que ha intoxicado el pensamiento y abierto las puertas a las intolerancias más sórdidas, ese que no respeta sino aquello en lo que manda creer, el que después de presumir de haber hecho de la bestia un hombre acabó por hacer del hombre una bestia. Al lector creyente (de cualquier creencia…) que haya conseguido soportar la repugnancia que probablemente le inspiren estas palabras, no le pido que se pase al ateísmo de quien las ha escrito. Simplemente le ruego que comprenda, con el sentimiento, si no puede ser con la razón, que, si hay Dios, hay un solo Dios, y que, en su relación con él, lo que menos importa es el nombre que le han enseñado a darle. Y que desconfíe del `factor Dios´. No le faltan enemigos al espíritu humano, mas ese es uno de los más pertinaces y corrosivos.
Evidentemente lo escrito por Saramago nos advierte de la peligrosidad del contubernio entre quienes profesan una fe (cualquiera que ésta sea) y la institución Estado (en nuestro caso los gobernantes), que proclamándola como verdad absoluta pretenden confundir a los ciudadanos, disfrazando, manipulando o tergiversando lo que debiera ser el Estado laico, en una especie de Estado confesional, que además de emprender guerras perdidas, ahora las convierte en “cruzadas” contra los jóvenes y contra su supuesto ateísmo. Es cuanto (yo.analizo@gmail.com).