LE FALTÓ TESTOSTERONA A GUDIÑO. ASIGNATURAS PENDIENTES

Rafael Olivera Avila

QUE DIJO SU MAMÁ “QUE SIEMPRE NO”

Por Rafael OLIVERA

Publicado (Edición impresa)

ASIGNATURA PRIMERA.- LE FALTÓ TESTOSTERONA A GUDIÑO.

Sumamente enojados (por no decir encabronados) están los supervisores escolares y secretarios generales delegacionales, con el rajón secretario general de la Sección 2 del SNTE, Rogelio Alejandro Gudiño Valenzuela, por haberlos dejado en ridículo al suspender el paro de labores que se realizaría el miércoles pasado, con el engaño de que ya se había arreglado el conflicto, al aceptar supuestamente el Gobierno del Estado, los cinco puntos de exigencia del pliego petitorio. Así, como por arte de magia, ya estaba arreglada toda la problemática, en un santiamén. La realidad, su triste realidad era otra, muy distinta y distante a la que el mitómano representante de dicha sección sindical dijo tener.

Cuando se envalentonó días antes, no cayó en cuenta que el paro de labores coincidiría con la visita a Baja California del “presidenteleviso” Enrique Peña Nieto. Craso error, se le olvida (a pesar de ser priísta de toda la vida, aunque con un inter de militancia en el Panal), que en este país todavía no se mueve la hoja del árbol si no es voluntad del inquilino de Los Pinos, por más títere que sea. De tal suerte, que le leyeron la cartilla, tanto su flamante dirigente nacional, Juan Díaz de la Torre, como el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dándole la orden, literalmente, de que se apaciguaba, o, se apaciguaba. Y así fue como unilateralmente desactivó el paro programado. Provocando el enojo de quienes tienen el grave problema ya conocido.

En la reunión previa, Gudiño les manifestó a los supervisores y secretarios generales delegacionales, entre otras cosas, que él no mentía, que al representar a todos los trabajadores de la educación de esta Sección, conformando un solo bloque, y al convocar también al sector de la sociedad representado en los padres de familia, que entonces se lograría lo que nunca habían hecho en ningún estado de la República, esto es, una manifestación multitudinaria, y que eso, necesariamente, haría temblar al gobernador y sus funcionarios. Incluso pretendió involucrar a los educandos, tanto de secundaria como de primaria, cuestión que le hicieron recapacitar, ya que resultaba riesgosa, de mucha responsabilidad.

Se les avisó a los alumnos en las escuelas, se envió un recado a los padres de familia, con antelación, según el compromiso hecho en aquella reunión, pero, siempre surgen los imponderables, resulta que la víspera del plantón, es decir, el martes durante la tarde, los secretarios generales delegacionales, vía los representantes sindicales de escuela, avisaban que se suspendía el paro de labores, sin más explicación que ya se había solucionado todo, así como lo está leyendo, todo. Empero, malpensado, como es uno, y conociendo de qué pie cojea el mendaz dirigente seccional, o sea, Gudiño, difícilmente se la creímos. Qué casualidad que “por obra y gracia del espíritu santo” (licencia literaria para un ateo), milagrosamente, ya estaba todo resuelto.

El paro, en varias escuelas de todas maneras se realizó, y el plantón frente a las oficinas de ISEP, también. Sobra decir que muchas escuelas matutinas, al no avisar oportunamente la reanudación de labores, funcionaron irregularmente, con muy poca asistencia de educandos. Salió peor el remedio que la enfermedad. Sin duda, esto nos consta. En el plantón aquí en Tijuana, el representante de los supervisores escolares, a nivel estatal, profesor Enrique Murray Alcántar, les hizo saber a los ahí congregados, lo que Gudiño había anunciado, sin obrar de por medio, escrito alguno, por ejemplo alguna minuta (de ésas que los funcionarios del gobierno estatal no cumplen, se las pasan por debajo de sus zonas íntimas), o acuerdo signado por quienes tienen esa responsabilidad, como la titular de la Secretaría de Educación y Bienestar Social, a la vez directora de ISEP, la dentista Rosario “Chayo” Rodríguez.

Hubo quien les recriminó el no respetar sus propias demandas, publicadas inclusive en un desplegado en este mismo diario, y haber reculado al cancelar el plantón anunciado, faltando al respeto tanto a los docentes como a los padres de familia, sobre todo a los afectados, haciéndoles ver, que cuando volvieran a solicitar el apoyo de la base magisterial, difícilmente lo lograrían al provocar situaciones como ésta, creerle a Rogelio Gudiño, quien los dejó en evidencia, haciendo el ridículo. Ahí mismo ante los reclamos, y cuando se subió a la barda (que sirvió de estrado improvisado), el profesor Marco Antonio Pacheco, para arengar a los ahí presentes, el profesor Murray optó por alejarse con el grupo de supervisores inconformes.

Le exigieron una reunión al rajado dirigente, misma que se realizó al día siguiente (jueves pasado) en Tecate. Al parecer estuvo airada. Gudiño sostuvo que la dirigencia sindical nacional está a cargo de las “negociaciones”, que directamente se encargarán de solucionar el problema. De esto se colige, lo que ya habíamos malpensado. Conociendo cómo se las gasta el gobierno actual, lo que operó fue un “estate quieto”. Seguramente Gobernación, a través del domeñado (domesticado) Juan Díaz de la Torre, instruyó al susodicho, y le prohibió movilización alguna, dictándole la plana de lo que tendría que decir, mentirosamente, ya que, en el oficio 0193, girado por Gudiño a las diferentes instancias gremiales, se nota que hay nada conseguido o ganado. Enseguida explico por qué:

Dice: “…Les doy a conocer los resultados de las negociaciones que esta organización sindical propuso… y hemos tenido respuesta favorable para resolver los siguientes temas”.

Enumera 7 puntos y luego, lo interesante del texto está aquí:

“…Solicito su comprensión ya que los acuerdos recientemente hechos, continúan en la mesa de negociación definiendo los tiempos y procedimientos de ejecución”. ¿O sea? Que alguien lo explique. Y, según él, partía a la Ciudad de México para agilizar lo supuestamente conseguido. El actuar de Rogelio Alejandro Gudiño Valenzuela, denota pestilencia. Algo huele muy mal. Veremos en los días venideros lo que realmente sucedió y de qué tamaño es el engaño y su carencia de hormona llamada testosterona (que en palabras llanas significa huevos). Es cuanto

asignaturaspendientes.olivera@gmail.com

2014-03-29 – ASIGNATURAS PENDIENTES

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