Detrás de Enciclomedia | El Economista

enciclomedia171220124 Junio, 2014 – 23:08

CREDITO:

Alberto Aguirre M.

Las paladas con las que trataron de sepultar a Enciclomedia —el programa estrella del foxismo— en el último tramo del sexenio calderonista resultaron insuficientes para terminar con esa historia, ejemplo de la tragicomedia de los panistas que pasaron por Los Pinos.

La idea original de Felipe Bracho —uno de los catedráticos más conspicuos de la UNAM— de abrir paso a la niñez mexicana al siglo 21 derivó en uno de los negocios al amparo del presupuesto más viciados de las épocas recientes.

Incubado en el ILCE, el programa que complicó los libros de texto gratuito en un formato digital de nada serviría si las primarias y las secundarias de México carecían de computadoras e Internet. En los últimos dos años de la administración foxista fueron equipados 146,000 salones para quinto y sexto año; 21,000 se adquirieron —se llamaron aulas ASA— y 125,000 se instalaron bajo contratos con el modelo multianual de servicios (aulas MMS). A finales del 2006, contrataron otros 41,000 equipos con Internet, para secundarias. Enciclomedia, en ese momento, era el programa público de equipamiento más grande del mundo. Y a sus promotores los llenaba de orgullo porque planteles urbanos y rurales fueron dotados al mismo tiempo de una PC, un proyector, un pizarrón interactivo, una impresora, bocinas y conectividad.

Originalmente, los desarrolladores del programa contemplaron que corriera en Internet, pero en el arranque —el año 2003— menos de 50% de las escuelas públicas en México contaba con líneas telefónicas. La decisión que se tomó entonces resultó decisiva en esta historia: el software debía venir precargado en el disco duro de PC. No obstante, las 125,000 aulas MMS estaban obligadas a tener la conectividad suficiente para reportar a la “mesa de servicios” si el aula funcionaba o no, entendido esto como que los equipos fueran encendidos algunos días de la semana, so pena de que aplicara una penalización.

En el último tramo del sexenio foxista, Enciclomedia cayó rehén de la ambición política y de los intereses de una comunidad ávida del año de Hidalgo. Los recursos asignados al programa fueron desviados hacia otras partidas, debido principalmente a que las licitaciones salían mucho después de lo previsto, por lo que los pagos presupuestados para los integradores no se ejercían en los tiempos programados para su gasto.

Al cambio del sexenio nada presagiaba su cancelación. De hecho, Felipe Calderón expuso sus logros en el Foro Económico Mundial en enero del 2007. Un par de meses después, la SEP —cuya titular era Josefina Vázquez Mota— canceló los contratos para equipar las secundarias; tuvo que pagar 1,900 millones de pesos de multas y una cantidad indeterminada de recargos e intereses por la falta de pago a los integradores.

La administración calderonista además tuvo que pagar por los servicio de los equipos en las 125,000 aulas MMS en las que corrió una versión desactualizada de Enciclomedia hasta que comenzó su deconstrucción, no obstante que los contratos con los integradores preveían una actualización anual del sistema en todas las aulas. Se pagó por el proceso de actualización anual, pero sólo se hizo con la versión 2.1 que entregaron sus desarrolladores en el 2007 y que ya se había contratado desde la administración foxista. Los panistas nunca actualizaron el software. Todo lo contrario: acabaron con él. Valga desenterrar estas historias por las acusaciones que actualmente intercambian Ricardo Alberto Orrantia Cantú y Óscar Pérez Martínez, quienes se asociaron en la compañía Integradora de Tecnología, que obtuvo un tramo de los contratos para habilitar las aulas MMS en primarias y secundaria.

En pugna incluso antes de que fueran indemnizados por la SEP, ambos empresarios han recurrido a la justicia para dirimir sus diferendos y han pasado dos años y medio presentando alegatos en el juzgado 48 de lo civil del DF (expediente 1362/2011), aunque en el último tramo podrían terminar ante un juez penal.

Y es que Orrantia Cantú, quien encabeza el Grupo Altavista—una integradora que aglutina a otras empresas proveedoras de servicios de cómputo y seguridad— acaba de recibir los documentos que acreditan que ni la Procuraduría Fiscal ni el Servicio de Administración Tributaria han procedido a investigarlo. En el camino, descubrió que su ex socio está detrás de las denuncias recibidas en esas instancias y también de la información publicada recientemente sobre Enciclomedia e Integradora de Tecnología.

Pérez Martínez, reviró, fue despedido en mayo del 2007. “Es un ex empleado del grupo que, favorecido por una red de vínculos e influencias en el Gobierno del DF, ha intentado sin éxito (…) dañar la imagen y los intereses de las empresas y el prestigio de sus socios”, refirió.

Lo único cierto es que existen tres denuncias, de carácter penal, tramitadas por Grupo Altavista contra Pérez Martínez por fraude, radicadas en la Procuraduría capitalina bajo los expedientes FDF/313-10 y FDF/17-14.

Paradojas de la pureza panista: los programas con los que pretendieron sustituir Enciclomedia —Habilidades Digitales para Todos y después Aula Base Telemática— incluyen, entre otros, los mismos equipos que cancelaron. ¿Cuántas aulas lograron equipar? Nadie sabe, nadie supo.

Detrás de Enciclomedia | El Economista

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: